Si te gustan los gatos, sabes lo que es bueno. Bueno es mirarlos, jugar con ellos, vivir con ellos, cuidar de ellos. A pesar de los prejuicios que los rodean, son animales excepcionales, mezclan libremente su autonomía con el afecto que nos conceden, y si somos capaces de tener un mínimo de paciencia observándolos, les aseguro que encontrarán grandes alegrías.
Que la guitarra ha acompañado a las personas durante siglos, es una verdad de Perogrullo. Ahí está, lista para hablar si nos acercamos a ella, pero también es exigente. Nada es más feo que una guitarra mal pulsada. No llora sino muerde las orejas. Y para hacer que hable bien bonito hay que tener, igual que con los gatos, una gran paciencia. Hay que estar dispuesto a dedicarle varias horas diarias durante años y años.
El río. Yo no sé si es cierto aquello de que nunca te bañas dos veces en sus mismas aguas, porque la verdad es que aunque se mueven permanentemente, la imagen que me queda es que es siempre el mismo río, el río Piura, no importa si son o no las mismas aguas.
Si tienes algo que compartir sobre gatos, guitarras y ríos, te espero.
Que la guitarra ha acompañado a las personas durante siglos, es una verdad de Perogrullo. Ahí está, lista para hablar si nos acercamos a ella, pero también es exigente. Nada es más feo que una guitarra mal pulsada. No llora sino muerde las orejas. Y para hacer que hable bien bonito hay que tener, igual que con los gatos, una gran paciencia. Hay que estar dispuesto a dedicarle varias horas diarias durante años y años.
El río. Yo no sé si es cierto aquello de que nunca te bañas dos veces en sus mismas aguas, porque la verdad es que aunque se mueven permanentemente, la imagen que me queda es que es siempre el mismo río, el río Piura, no importa si son o no las mismas aguas.
Si tienes algo que compartir sobre gatos, guitarras y ríos, te espero.
